Uno
de los más simpáticos animales del jardín es el erizo. Normalmente salen al anochecer para alimentarse, por lo que no es fácil encontrarlos de día, sin embargo, hemos tenido un par de ellos con el horario cambiado o bien les pescaba la luz del día de “fiesta“. El caso es que por la mañana nos los encontrábamos en medio del jardín.
No os penséis que son lentos, nada más lejos de la realidad, por supuesto no tienen la velocidad de un gato, pero cuando tienen prisa sacan sus patitas y velocité!. Ahora bien, si no lo ven claro, se agazapan y enroscan y no se mueven hasta que pasa el “peligro”.
Es muy graciosa su careta, sobre todo cuando los observas en su mismo plano y te miran con cara de sorpresa, porque no te habían visto antes en su mismo nivel. Pasa lo mismo con los perros cuando los imitas y te pones a cuatro patas, se mosquean mucho.
Otra curiosidad es lo buenos nadadores y ágiles escaladores que son, seguro que no os lo imaginábais. Puedes encontrar más fotos aquí.
Comen caracoles y babosas, por lo que son muy beneficiosos para el jardín. Por cierto, esta primavera 08 hay una plaga que intento combatir cogiendo los caracoles en bolsas que doy a una amiga (ya llevo 4 bolsas llenas) y las babosas o lumiacos les echo sal para que se deshidraten y mueran. Me han comido hortensias y demás plantas, así que es la guerra.
A los erizos nosotros les poníamos fruta en pedacitos, huevo duro y también les encanta la leche con sopas de pan. Hay gente que les tiene como mascotas, viviendo en pisos, aunque aquí no es muy frecuente, podéis ver sus características y más información aquí.
Son animales solitarios, si te acercas y no tiene un buen día te bufan enfadados. Creo que los nuestros deben vivir en el interior de los setos o tapias del cierre o quizás detrás de la ruedas de molino.
Tienen muy buen oído y olfato, aspecto rechoncho y patas cortas y desnudas. Longitud de 25-27 cms y peso entre 1/2 kg. y 1 kg. Muchos mueren atropellados por la noche, ya que con las luces se deslumbran y no reaccionan bien, es una pena.
Las ardillas son también de mis preferidas. Tenemos un par de familias en los alrededores, aunque creo que no viven en nuestro jardin. Sin embargo, lo cruzan y nos visitan, las vemos por lo alto de los árboles y comiendo las avellanas o piñas de los cipreses, con las que se dan buenos banquetes. Lo comprobamos en los rastros que dejan, se observan sus visitas en grupos de avellanas vacías, nueces rotas o piñas roídas.
Tienen una longitud de unos 20 cms y pesan unos 250 grms. Es un espectáculo verlas comiendo a gran velocidad o saltando de rama en rama, bajando al suelo lo mínimo, parecen del circo.
Yo creo que los avellanos que crecen en muchas tapias lo hacen debido a los almacenes de avellanas. También pasa con nueces y bellotas que almacenan estos pequeños roedores y luego olvidan o no necesitan consumir, por lo que enraizan en ellas.
Las fotos de arriba son de un nido típico de ardilla (esférico) y las otras de restos dejados por ellas y las bolitas son deposiciones de ardilla, que se parecen a las de los conejos, están cogidas de internet y son interesantes porque nos pueden ayudar a encontrar pistas del paso de ardillas por la naturaleza. También pongo un enlace para que leáis muy intesante información sobre las ardillas.
Esta primavera 09 ya hemos visto varias veces a las ardillas correteando por el jardín, utilizan los árboles que forman uno de los setos para atravesarlo a modo de corredor, sin bajarse al suelo. Es muy divertido verlas y cuando nuestra perra las descubre en lo alto de un árbol se sienta en la base haciendo guardia y ladra para avisarnos. La ardilla al cabo de un rato salta a otro árbol o la gruñe desde arriba enfadada. En realidad, es bastante más lista la ardilla que la perra, se ve que no vive de la sopa boba.
En España tenemos la ardilla roja, con su gran cola marrón-rojiza. En Inglaterra se intro
dujo la gris hace muchos años y al ser más y agresiva que la roja, hizo desaparecer a la autóctona que ahora prácticamente es inexistente. Por eso es tan importante conservar las especies autóctonas y no experimentar con la introducción en la naturaleza de otras nuevas que puedan perjudicarlas.
Una grave irresponsabilidad, una canallada y un peligro mayor del que nos imaginamos es soltar a nuestras mascotas por habernos aburrido de ellos, o a los animales criados en granjas (visones…), porque ocasionarán daños en los silvestres y no están habituados a buscar su comida. Ha ocurrido con loros, se han adueñado de parajes haciendo desaparecer los pájaros de siempre, cangrejos de río, perros asilvestrados…
La naturaleza posée un equilibrio muy sutil que es fácil romper y es nuestra responsabilidad cuidarla.
Otros habitantes que nos alegran con su visita son los corzos, este pasado verano venían a desayunar al campo que tenemos delante casi todos los días, lo hacían en familia, creemos que las madres y un par de hijos, pero teníamos que ser muy cuidadosos con los ruidos porque enseguida los percibían y huían.
Para verles madrugábamos un poco, pues salían a desayunar a primera hora de la mañana, antes de que la gente empezase a moverse, sobre las ocho o antes se les podía ver y os aseguro que era una delicia. Los bambis jugaban y correteaban como cualquier cachorro, mientras las madres estaban vigilantes o paciendo. Hace un par de años un corzo adulto cruzó a media mañana unos terrenos colindantes.
El fin de semana pasado, 9-10 de Agosto 08 hemos tenido un bambi en el campo del costado al nuestro, lo mejor de todo es que apareció a mediodía y estuvo paciendo un rato y observando. Le estuvimos viendo con prismáticos, más tarde intenté acercarme escondiéndome entre arbustos para poder fotografiarle, pero desapareció. Esperé media hora agazapada pero no volvió. Sólo vimos uno, puede que estuviera acompañado y por la ondulación del terreno y los árboles no pudiéramos ver a los otros.
Por los alrededores, de noche, hemos visto varias veces tejones. Nos hemos cruzado con varios zorros en plena luz del día e incluso una vez un jabalí atravesó unos campos cercanos. En nuestros paseos por lo alto de los montes hemos observado rastros de jabalíes, levantan el terreno con los hocicos, a veces una gran extensión.
Topos y ratones de campo: Tenemos de ambos, unos años más que otros. Ciertamente no son animalitos que me gusten, más que nada por los estropicios que hacen con las galerías y toperas.
Mirándoles individualmente son graciosos, los ratoncillos son de un tamaño mínimo, unos 10 cms de cuerpo con otros tantos de cola. Pesan unos 20-30 grms, tienen un color marrón-grisáceo y una rapidez inaudita, de la que depende su vida, claro, no conmigo, que una vez que les conozco soy incapaz de atizarles…
Como digo soy incapaz, pero entre ellos y yo tenemos firmado un pacto tácito “siempre que no entren en mis dominios”, lo cual se ha producido este fin de semana, he visto un “manolin” -que es el nombre coloquial que le hemos puesto- correteando por mi cocina y no voy a consentirlo, así que le he preparado una trampa y espero atraparle pronto, eso sí cadáver, y que haga otro el levantamiento.
Ya sé que es una maldad, pero es su supervivencia o la mía, el pobre. Ha caído en la trampa, al menos eso parece, aunque no hemos encontrado cadáver, Uff!! qué peso me quito de encima.
Los topillos construyen en un tiempo récord unos túneles que ya quisieran muchos ministros de obras públicas. Por su pinta parecen inofensivos, pero son muy eficaces en su trabajo de excavación, que es lo que a mí me fastidia, pueden recorrer en un día 2 kms. Se alimentan de lombrices y larvas.
Estos pequeños mamíferos viven hasta cuatro años y se multiplican vertiginosamente. Cada camada de topillos está formada por una decena de crías, fértiles un mes después de su nacimiento.
Reptiles
Las lagartijas son los más numerosos con diferencia, tenemos decenas, de todos los tamaños, se ve que crían bien en el área. Algunas han perdido la cola, imagino que en alguna refriega entre ellas. Se alimentan de insectos vivos, moscas, avispas… son beneficiosas.
Los lagartos verdes, he visto varios, aproximadamente unos 12, no sabía que tuviéramos en nuestra zona y ya desde hace años que aparecen de vez en cuando, están viviendo en ciertas áreas del jardín, pienso que son familias diferentes pero todos son iguales de colorido, son preciosos, alguno de ellos tiene color verdaderamente fosforito. El tamaño es considerablemente mayor que de una lagartija.
Este que os presento es el que vive detrás de la rueda de molino. No tenía el día muy sociable así que no me pude acercar mucho para que no se fuera. Creo que le molestaba que le fotografiase mientras estaba tranquilamente tomando el sol, como si fuera un artista, vamos.
Las salamandras. Hemos visto una docena, suelen estar bajo piedras o tierra, en una ocasión me encontré una enorme debajo de un tronco, pero no la fotografié.
Culebras y víboras. En los primeros años encontramos algunas, pero deben estar desterradas después de tanta limpieza, aunque nunca se puede uno fiar, ya que viven en tapias, por ello no es recomendable sentarse en ellas.
Al principio no sabía distinguirlas y como me aterrorizan, utilizaba una podadora larga para hacerlas rodajas como si fueran chorizo, lo primero la cabeza. Me indicaron que la víbora tiene la cabeza de forma triangular y oscura, pero si no lo veo claro, antes de dudar las convierto en rodajas.
Hacía años que no veía ninguna pero este fin de semana 9-10 Agosto he encontrado una, la dejé como se ve en la foto, luego me paré y ví que no era oscura, quizás sea sólo una culebra, pero ya está cadáver por si acaso.
Sapos parteros, creo que así se llaman los que he encontrado, llevan los huevos encima, son de color tierra y también son beneficiosos para el jardín, porque deben comer insectos, viven bajo tierra o piedras. Al anochecer repiten un sonido monótono que puede confundirse con una cría de pájaro.



![IMG_1428 [Resolucion de Escritorio] IMG_1428 [Resolucion de Escritorio]](http://mariaepolanco.files.wordpress.com/2008/02/img_1428-resolucion-de-escritorio.jpg?w=300)











