Flores silvestres
Las flores silvestres del jardín y alrededores:
Orquídeas: El nombre de ésta es “Ophrys apifera”. A mí me parece espectacular, preciosa, una maravilla de la naturaleza. Si agrandas las fotos podrás comprobar lo curiosas que son. Tienen la forma del cuerpo de una abeja y además poséen un aroma especial para atraerlas.
Surgen todos los años en el jardín al final de la primavera. Las he descubierto en dos areas bastante alejadas, en una de ellas sale un grupo numeroso.
La verdad es que hasta hace varios años no tenía idea de que en nuestro país existieran orquídeas silvestres.
Siempre pensé que eran flores típicas de países tropicales. Cierto que no son iguales que las exóticas que venden en las floristerías, pero las nuestras también son extraordinariamente bonitas. Las Ophrys salen al final de la primavera y permanecen en flor durante casi 2 meses.
Esta orquídea la podéis encontrar en cualquier excursión por caminos rurales, en los campos o cunetas de áreas naturales, no urbanizadas. Puede alcanzar 50 cm. de altura y las hay en casi toda Europa, norte de Africa y Asia.
Es importante que todos nos conciencemos para no contaminar el terreno ni las aguas. Nos hemos vuelto muy cómodos y es muy frecuente utilizar herbicidas para quitar malas hierbas, hortigas o zarzas. Debemos saber que cada vez que utilizamos estos productos químicos se matan plantas que sirven de alimento a insectos o pájaros. Todo forma parte de una cadena y así la rompemos. Un método muy efectivo que no daña la naturaleza es arrancarlas de raíz o la azada, así saldrán tantas y tan bonitas flores silvestres. También la educación en el reciclado de basuras, llevar a puntos limpios los electrodomésticos viejos o escombros, no tirar basura en el campo es importante para conservar la naturaleza.
Volviendo a nuestro tema, entre las flores más madrugadoras del año se encuentran las prímulas, que nos alegran la vista cuando apenas hay flores en el campo y hace frío, en los primeros meses del año.
Se sitúan sobre todo en las laderas norte, en ocasiones las tapizan exageradamente. Seguramente las habéis visto muchas veces aunque no hayáis reparado en ellas. En cualquier carretera desde el coche se pueden ver. Hemos encontrado estas dos variedades, una crece a nivel del suelo formando unas matas redondas y bajas, que son las que más abundan en nuestra zona y la otra crece sobre un tallo. Podéis observar las dos variedades en las fotos.
Tienen un color amarillo muy delicado, mucho más bonito que el que han conseguido en las cultivadas, que no me termina de convencer. Esta última foto es otra prímula silvestre de la variedad que crece en alto sobre el tallo.
Los narcisos florecen poco después de las prímulas, empezando la primavera. Tampoco les gusta el calor. He colocado varias fotos para que los podáis apreciar bien, en grupos entre rocas, como les gusta salir o en la base de los árboles. También un par de primeros planos para que comprobéis su belleza de cerca.
Heléboros silvestres (occidentalis), son plantas que no llaman la atención por su color verde amarillento. Aparece al principio de año con el frío y llega hasta la primavera. Tiene propiedades farmacéuticas y son altamente tóxicas, pudiendo incluso provocar la muerte.
Los rosales silvestres son unos arbustos que se pueden confundir con zarzas si no están en flor, sin embargo, son bien distintos. En verano se cubren de rosas blancas o rosadas sencillas, con 5 pétalos, como las de las fotos, en color degradée.
Estos son los escaramujos, que es lo que queda después de caer la flor, son unos botones cargados de semillas que tienen mucha vitamina A. Aunque no es comestible en crudo, el escaramujo se usa para la confección de mermeladas, utilizándose la piel más que el jugo.
Menta acuática. Esta planta alcanza una altura de medio metro. Tiene flores violetas en inflorescencias separadas. Sus hojas tienen un fuerte aroma a menta y de ellas se consigue un aceite que tiene propiedades antibacterianas. Esta planta se puede encontrar en los campos y cunetas de cualquier camino rural.
Es muy importante conservar todas estas pequeñas florecillas y plantas que parecen no tener ninguna importancia porque, como podemos ir viendo, todas son utilizadas para extraer sustancias farmacéuticas que nos ayudarán a conservar la salud.
Estas que aparecen sobre una pared se llaman milamores (centrathus), lo más común es que salgan silvestres, pero también pueden ser cultivadas. Tienen tres colores, rojo, rosa y blanco. Es muy poco exigente prefiere suelo poroso y drenado. Si os fijáis, es posible que la encontréis sobre cualquier tapia.











































